La sonrisa de la confusión

Ella me mira y ríe.
Yo sonrío como un idiota.
Caigo bajo sus encantos.
¡Qué seducción fatal!

En tu casa vi una foto
Qué impacto para mi alma.
Estabas en el fondo de un pozo negro, llamado confusión.
Junto a otro ser, muertos los dos.

Ojos enfurecidos
Impotentes de semejante autodestrucción
Y pensé, en la sonrisa de la confusión,
Tus ojos enfurecidos, viéndome.

Mi confusión y tu ira...
Otra foto recuerdo haber visto
Estabas feliz y eras más joven.
Eras una niña y no era felicidad
Estabas donde estoy yo.
Confusión.

Reías y yo río.
La sonrisa de la confusión,
Que también tiene ojos,
Que miran profundo mi fin
Y que vieron el tuyo.
Seremos víctimas nuevamente,
Pues ya comienzo a responder de corazón su sonrisa.
Esbozar esa sonrisa como un idiota,
Ya no es difícil...
Caeré como tú caíste.

Desde el fondo miraré.
Ya no lloraré.

El mundo clama una nueva victoria.
Confundido, el joven flaquea de nuevo.

He de estar aquí,
Para poder encarar a la felicidad.
Ella no sonríe, pues no engaña.
Pero yo reiré.

Niña...
Lloras.
Y me confundes; y te amo y me confundo.
Mi corazón me engaña.
El odio a no poder evitar tu confusión...

Solo me engaño...
No estuviste confundida.
Estabas bien así, solo querías cambiar.
Yo no me creo,
Mi corazón me engaña.

En mis batallas,
Los yelmos y las lanzas caen al suelo.
Combaten los guerreros mano a mano.
Pero ahora, no puedo desnudarte,
Sigues armada y yo desarmado.

No luchas tampoco.
Yo golpeo mis puños desnudos en tus armaduras,
Y me duele mucho.

Lucho contra mí mismo
En una batalla desigual.

Y el invierno mata a mis tropas
Que luchan contra las tuyas, lejos, en las montañas.

Mi confusión...
Por lo menos es mía.
Tanto yo soy de ti.

Arcaláus